Beneficios del deporte

Una de las primeras preguntas que les hago a mis clientes cuando vienen a terapia es: 

 

¿Practicas deporte? ¿Haces algún tipo de actividad física?

 

Si la respuesta es no, sugiero que cambien esa actitud y se animen a realizar algún tipo de ejercicio. No es necesario apuntarse al gimnasio. Basta con salir a correr, o a andar por un buen parque, por el paseo marítimo o por la montaña. Montar en bicicleta, nadar, jugar a algún deporte de raqueta, o de equipo, al menos dos veces por semana, es suficiente para que nuestro cuerpo empiece a notar los beneficios del deporte. 

 

Estos beneficios van desde la agilidad hasta la mejora en memoria, pasando por un aumento del optimismo o por una mejor imagen de nosotros mismos. Todo esto es básico para gozar de bienestar psicológico. Liberamos endorfinas -las sustancias que nos hacen sentirnos bien-, reducimos el estrés mental y por supuesto, ayuda a dormir mejor.

 

Tengo la oportunidad de observar a muchos menores practicando un deporte de equipo como es el fútbol y siempre pienso en las ventajas que tiene para ellos este hecho. 

Conocen su cuerpo, desarrollan el espíritu de superación y lucha, aprenden a pensar estrategias para superar al adversario, comparten con los demás compañeros las jugadas en el campo, los entrenamientos y favorece la amistad entre ellos.

Pero sobre todo, deben aprender lo que es el respeto al equipo contrario y por supuesto al propio, a los entrenadores y a los árbitros. 

A veces los padres lo ponen difícil, porque son espectadores de sus hijos como lo son también de cualquier partido de la Liga Española. Muchas veces dan un mal ejemplo a los menores, cuando insultan al árbitro u a otros participantes del juego. 

 

Considero que las normas de los clubes deportivos, deberían ser más estrictas y favorecer que los padres fueran un buen ejemplo para sus hijos en el respeto al deporte en general. Siempre animando, nunca humillando. 

 

Quizá la adolescencia sea el punto donde muchos jóvenes dejan la práctica deportiva más formal, pero si se supera esta barrera y se continua inmerso en el deporte, se previene el fracaso escolar, el consumo de drogas y las conductas delictivas. 

 

¡Crecer con deporte es no dejar de crecer nunca, hay tiempo para ello, no dejéis de moveros!

 

 

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Comentarios: 3
  • #1

    Jose (martes, 30 octubre 2012 10:01)

    Muy interesante como siempre,la verdad es que me gustaría practicar más deporte del que hago, ahora mismo se reduce a algunos paseos por la ciudad pero es cierto que cuando hago deporte me siento mejor por fuera y por dentro.

  • #2

    Genio (viernes, 09 noviembre 2012 08:21)

    Ya lo dijo el sabio "mens sana in corpore sano".
    Nos volvemos sedentarios, y cada vez hacemos menos cosas y con menos esfuerzo. Encima, en muchos casos, nos atiborramos de comida basura. En fin, sé que hay gente en este planeta (mujeres sobre todo) que caminan 20 o 30 km diarios, sólo para ir a por agua. Seguro que no le llaman deporte.Por eso también hay que contemplar el aspecto solidario del deporte.
    El deporte es muy integrador y socializador, los menores que lo practican regularmente y en compañía de iguales no suelen estar en situación de riesgo social.
    Son algunas reflexiones que me provoca tu artículo!
    Gracias!

  • #3

    corderune1 (sábado, 15 diciembre 2012 01:56)

    gracias por tus observaciones tan interesantes, me gusta lo que dices, claro y ameno.