EL MARAVILLOSO MUNDO DE LOS NIÑOS

Trabajar con niños o rodearte de ellos es uno de las grandes fuentes de aprendizaje que tenemos los adultos. 

Creo que se merecen un post en este blog, por la cantidad de risas que me dan, por algún enfado y por enseñarme tanto. 

 

EL NIÑO...

 

- no aprende sólo con gritos. Para enseñarle le hablo, le riño, le hago pensar, discuto, juego, le abrazo, le refuerzo, le alabo. 

- no tiene rencor. Le corrigo, me enfado, pero siempre vuelve con una sonrisa, un abrazo... Yo actúo exactamente igual, no le tengo en cuenta lo que pasó ayer, hoy vuelvo con ilusión y ganas. 

- quiere saber hasta dónde puede llegar. De ahí la importancia de las normas y límites. El amor hacia los niños se mide con grandes dosis de afecto, pero también límites.

- quiere jugar. Le encanta jugar con niños de su edad, pero si encima participo yo con ellos como una más, se sienten más felices si cabe. 

- quiere tomar decisiones. Déjale que decida cosas, así se siente importante, porque lo es. 

- No nos dirijamos a él solo para reñir. Hay tantas buenas cosas que decirle a un niño a parte de lo que tiene que hacer... 

- sabe hacer muchas más cosas que jugar en frente de una pantalla. Facilita eso! 

 

Para acabar, quiero recordar una frase que me dijo la Dra. en Psicología Elena Martín, Profesora de Psicología de la Educación en la Universidad Autónoma de Madrid. 

 

"Para que un niño se desarrolle bien, tiene que saber que hay alguien que lo ama por encima de todo". 

 

 

 

 

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